Novo ataque contra a Repuplica Independiente de Soutelo de Montes, esta vez contra a LAGOA SACRA. Queremos reproducir eique a noticia aparecida no Faro de Vigo.
Las Brañas de Xestoso, entre los municipios de A Estrada, Forcarei y Silleda, constituyen una de las mejores representaciones gallegas de turberas ácidas de esfagno, un hábitat extraordinariamente peculiar y tremendamente frágil del que Galicia posee, según indican los expertos, el 85 por ciento de lo identificado para toda España. Este espacio natural, que se fusiona con la llamada Lagoa Sacra, acaba de ser "profanado". El naturalista y productor audiovisual Federico de la Peña aseguró unirse ayer a la Sociedade Galega de Historia Natural, a diversos agentes forestales y a otros colectivos y particulares para denunciar "daños irreparables" en esta zona protegida y propuesta para la Red Natura 2000. Presuntamente, la intención de evitarse un rodeo y acceder con facilidad a los prados que existen a ambos lados de estas brañas llevaron a desconocidos a alterar notablemente este ecosistema. Este experto pudo comprobar la variación del cauce natural del río Escuadro, que alimenta la braña, una situación que alguien aprovechó para rellenar la cubeta de tierra e introducir tubos de hormigón que sirven de puente "para poder pasar con tractores" de un prado al otro.
Desde Medio Ambiente se reconoció ayer que el procedimiento administrativo que corresponde contra los autores de estos daños ya se encuentra en curso. Federico de la Peña quiso subrayar la gravedad de estos hechos recordando que este tipo de brañas comenzaron a formarse en Galicia con el incremento de las temperaturas tras la última glaciación, por lo que calcula que las de Xestoso ronden los 12.000 años de antigüedad, remontándose al comienzo del Neolítico. De este modo, constituyen en sí mismas "un museo para la flora", ya que en estos humedales se conservan "restos de polen y semillas de épocas prehistóricas".
Sin orla protectora
"Están deterioradísimas", lamentó con cierto halo de resignación el autor del documental "El latido de la braña". De la Peña explicó que la actividad desarrollada en los pastizales que delimitan este espacio -que definió como "las brañas de montaña más importantes de la provincia de Pontevedra- está restando cada vez un mayor espacio a este paraje natural, de manera que éste ya no posee el cinturón de protección formado por toxos y brezno que le es característico.
En este contexto, este naturalista planteó la necesidad de que las instituciones públicas estudien la adquisición de parte de los pastos actuales para poder devolver a la zona la orla natural con que se rodean estas brañas. "Nos estamos quedando sin ellas y somos nosotros mismos, el hombre, el que las está destruyendo", lamentó en directa y clara alusión a los propietarios de estos campos que, según indicó, cada vez van comiendo distancia hacia esta zona protegida.
Fernando de la Peña hizo hincapié en que el último ataque del hombre a las Brañas de Xestoso -del que posee un elevado testimonio gráfico- destrozó la cubeta, la parte central que mantiene húmedo este espacio, que posee niveles de oxígeno muy bajos, aspecto que contribuye a ralentizar el ritmo de descomposición y que permite reconstruir a partir de este espacio la historia de la botánica desde hace millares de años.
Tras asegurar que denunciará los destrozos capturados con su equipo fotográfico en este entorno natural, este experto indicó que las Brañas de Xestoso representan todo un tesoro para la flora y la fauna. Entre la gran variedad de especies vegetales que pueblan la zona, cabe destacar la abundancia durante los meses de primavera y verano de la llamada "hierba del algodón", típica de zonas nórdicas y que llegó a este paraje entre A Estrada, Forcarei y Silleda "escapando de los hielos y empujada por el viento". En estas turberas crece la orquídea maculata y dos especies de plantas insectívoras, que compensan los pocos nutrientes de este hábitat con el nitrógeno que absorben de los jugos vitales de los insectos, atraídos por las brillantes y pegajosas gotas de sus hojas.
Medio metro de musgo
Por otra parte, el corte que quienes alteraron tan bruscamente este ecosistema produjeron en la cubeta dejó al descubierto la turba, combustible fósil que se genera al pudrirse el musgo que tapiza estas brañas, que se va acumulando en capas. En este caso, en algunos puntos se puede detectar un espesor de esta turba que alcanza el medio metro. "Lo dejaron todo hecho un desastre, sin retirar piedras, terrenos y dejando la turba dada la vuelta", recordó con enfado de la Peña.
En cuanto a la fauna propia de esta zona, las Brañas de Xestoso reciben en los meses cálidos al "picanzo vermello", después de que realice un viaje de 7.000 kilómetros -tiene el tamaño de un gorrión- desde el continente africano. La víbora gallega, la "curuxa das xunqueiras", el sisón o la rana de San Antonio también habitan estos parajes. Cuando las especies migratorias regresen a la zona con el bueno tiempo, es probable que no la reconozcan.
29 dic 2006
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